El Origen Histórico de la Biblia
Por
Enio dos Santos
Entienda porqué algunos libros no fueron aceptados en el Canon Sagrado.
Las Escrituras Sagradas reciben el título de Biblia, palabra griega que significa “libros”, porque reúnen un conjunto de libros inspirados, llamados libros canónicos.
¿Qué es el “canon” bíblico? Canon es una palabra latina que significa “modelo, regla o medida”, derivado del griego kanón, de “caña”, que era el instrumento de medida usado en los tiempos bíblicos en lugar del “metro” de hoy.
Por lo tanto, el canon bíblico “es la lista de los libros inspirados que forman parte de la Biblia, los cuales dan testimonio autorizado de la revelación de Dios, sirviendo como norma de procedimiento cristiano y como criterio o regla, a través de los cuales se mide o juzga correcto y justo un pensamiento o doctrina (Gal. 6: 16; 2 Tim. 3: 16)” (Diccionario de Teología Fundamental, pp. 122, 123. Editora Voces y Santuario, edición de 1994).
Los libros inspirados, como expresión de la Palabra de Dios, forman el canon original, como regla de fe y doctrina. Son 39 de la Escritura Hebrea del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo Testamento, totalizando 66 libros canónicos que como verdades infalibles y eternas, poseen autoridad final.
Libros no inspirados. Algunas Biblias incluyen siete libros adicionales, extraídos de la “Biblia griega” o “Septuaginta”, traducida de la Biblia Hebrea al griego aproximadamente en el año 250 a. C. En esta ocasión, los traductores añadieron otros siete libros que no formaban parte de los libros inspirados de la Biblia Hebrea original. Estos siete libros son: Tobías, Judith, 1 Macabeos, 2 Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico y Baruc.
En aquella época Grecia dominaba el mundo, y fue el rey Ptolomeo Filadelfo, de Egipto, el que recomendó la traducción de la Biblia al griego, traducción que se llamó la “Septuaginta” o versión de los LXX. Probablemente, estos siete libros fueron añadidos a su pedido, en ese momento o posteriormente.
¿Por qué estos siete libros no deben ser aceptados como libros inspirados o canónicos?
1. Porque, como dice Frei Mauro Strabeli, “la Escritura del Antiguo, considerada como original, es la Biblia Hebrea, cuyos libros fueron aceptados como canónicos desde el comienzo, sin ninguna discusión” (Biblia, preguntas que el pueblo hace. Ediciones Paulinas, pp. 16).
2. Estos libros no fueron escritos por profetas, pues se originaron en una época de interrupción de la sucesión profética. Por eso, Flavio Josefo, el respetado historiador judío nacido por después de la muerte de Cristo, argumenta que sólo 22 libros son inspirados o divinos [i](Contra Apión, Libro I, p. 8, Buenos Aires, Acervo Cultural editores, 1961).
3. Según Josefo, el Canon del Antiguo Testamento, con 39 libros, fue cerrado entre el 465 y el 425 a. C. Y en el año 96 d.C., el Concilio judaico de Jamnia analizó los otros siete libros, pero los rechazó (Respuestas a aquellas preguntas. Editorial Candeias, p. 53).
4. Además de no formar parte del Canon Bíblico original, sólo fueron aceptados por la Iglesia Católica en el Concilio de Trento, el 8 de Abril de 1546, que los llamó deuterocanónicos. La iglesia los oficializó como un intento de detener la Reforma Protestante (Diccionario de Teología Fundamental, p. 124)
5. Los judíos, a quienes Dios confió en el pasado la custodia de las Escrituras y sus oráculos (Rom. 3: 2), “sólo aceptaban como inspirados el canon hebreo de 39 libros. Rechazan los siete tenidos como deuterocanónicos” (Biblia del Pontificio de Roma, p. 6)
6. Jesús y los apóstoles solo usaban los 39 libros originales, en las 1.378 citas del Antiguo Testamento que aparecen en el Nuevo Testamento, pero nunca citaron los siete libros. Por lo tanto Josefo estaba en lo cierto al afirmar: “Entre nosotros no hay multitud de libros que discrepen o disientan entre sí; sino solamente veintidós que con razón se consideran divinos” (Contra Apión, Libro I; p. 8).
7. La Iglesia Cristiana Primitiva los rechazó como inspirados o canónicos, permitiendo que sólo fueran leídos como libros de edificación histórica, pero no inspirada. (Manual Bíblico, p. 358)
8. Los Padres de la Iglesia, tales como Atanasio, Gregorio, Hilario, Rufino y Jerónimo, adoptaron el Canon de los 39 libros hebreos (La Biblia del Pontificio de Roma, p. 6)
9. Jerónimo, que tradujo La Biblia al latín, entre el 382 y el 404 d.C., la llamada Vulgata Latina, fue un defensor del Canon de 39 libros hebreos, y sólo tradujo el libro no inspirado de Tobías, por orden de los Obispos (Diccionario de Teología Fundamental, p. 124).
10. Esto libros enseñan errores doctrinarios e históricos como se indica a continuación.
Algunos errores enseñados por los siete libros no inspirados, que chocan frontalmente con los 66 libros canónicos de la Biblia.
1. La narración de un ángel mintiendo sobre su origen. (Tobías 5:1-19 cf. Isa. 63: 8; Oseas 4: 2).
2. Dice que de debe negar el pan al impío (Eclesiástico 12: 4- 6; Prov. 25: 21, 22).
3. Una mujer ayunando toda su vida. (Judith 8: 5, 6 cf. Mat. 4. 1, 2)
4. Dios le da una espada a Simón para matar siquemitas (Judith 9: 2 cf. Gen. 34: 30; 49: 5-7).
5. Quemar el hígado de un pez expulsa a los demonios (Tobías 6: 6- 8 cf. Hechos 16: 18)
6. Dar limosna purifica de pecado (Tobías 12: 9 cf. Ecle. 3: 30; 1 Ped. 1: 18, 19).
7. Nabucodonosor, fue rey de Asiria, en Nínive. (Judith 1: 1; cf. Dan. 1.1)
8. Honrar al padre trae el perdón de los pecados (Eclesiástico 3: 3 cf. 1 Ped. 1: 18, 19).
9. Enseña la magia y la superstición (Tobías 2. 9, 10; 6: 5- 8; 11: 7-16 cf. Stgo. 5: 14- 16; Deut. 18: 9- 14)
10. Antioco muere de tres maneras. (1 Macabeos 6: 16; 2 Macabeos 1: 16; 9: 28 cf. Isa. 63: 8; Mat. 5: 37)
11. Recomienda las ofrendas por los muertos (2 Macabeos 12: 42- 45; cf. Ecle. 9: 5, 6)
12. Enseña la existencia del purgatorio o inmortalidad del alma. (Sabiduría 3: 14 cf. 1 Juan 1: 7; Heb. 9: 27).
13. El suicidio es justificado y alabado (2 Macabeos 14: 41- 46 cf. Ex. 20: 13).
Tales errores y contradicciones revelan que estos siete libros no pasan la prueba de inspiración bíblica. En la página 6 de la Biblia del Pontificio de Roma, se dice: “La Iglesia acepta los libros de la Biblia como canónicos, no porque la iglesia les haya dado su aprobación o autoridad, ni sólo porque contienen la revelación sin mezcla de error, sino porque fueron escritos bajo la inspiración del Espíritu Santo, y tienen como autor al mismo Dios, y como tales fueron dados a su iglesia”.
Ante esta declaración, no podemos aceptar esos libros como inspirados y canónicos, porque fue precisamente la Iglesia Católica la que los aceptó como deuterocanónicos cuando, cuando como hemos visto por la cita anterior, ella misma reconoce que no es la iglesia la autoridad para calificar un libro como inspirado. Y si se argumenta que tales libros son inspirados, estaremos admitiendo que el Espíritu Santo tiene errores y contradicciones.
La prueba final de que estos siete libros no son inspirados es que sus autores nunca reclaman haber sido inspirados. El autor del libro de Macabeos además de afirmar que en su época no había profeta (1 Mac. 4: 46; 9: 27; 15: 38, 39), termina el libro confesando su incapacidad para exponerlo, y se disculpa con las siguientes palabras: “Si mi narración está imperfecta y mediocre, es que no pude hacerla mejor.” (2 Mac. 2. 24; 15: 38, 39). Jerónimo, el traductor de la Vulgata Latina, los llamó “apócrifos”, que significa ocultos, secretos, escondidos, no inspirados.
Estos siete libros tienen solamente valor histórico y literario. Por lo tanto, sólo debemos aceptar como inspirados los 66 libros canónicos, como regla de fe y doctrina (2 Ped. 1: 21)
[i] Josefo hablaba de 22 libros, pero aunque la cifra sea distinta de nuestros 39 libros, él se refería a los mismos contenidos, pues en aquel entonces los libros se agrupaban de distinta manera que hoy. Por ejemplo, a 1y 2 de Reyes se los conocía como un solo libros: El libro de los Reyes.
Por
Enio dos Santos
Entienda porqué algunos libros no fueron aceptados en el Canon Sagrado.
Las Escrituras Sagradas reciben el título de Biblia, palabra griega que significa “libros”, porque reúnen un conjunto de libros inspirados, llamados libros canónicos.
¿Qué es el “canon” bíblico? Canon es una palabra latina que significa “modelo, regla o medida”, derivado del griego kanón, de “caña”, que era el instrumento de medida usado en los tiempos bíblicos en lugar del “metro” de hoy.
Por lo tanto, el canon bíblico “es la lista de los libros inspirados que forman parte de la Biblia, los cuales dan testimonio autorizado de la revelación de Dios, sirviendo como norma de procedimiento cristiano y como criterio o regla, a través de los cuales se mide o juzga correcto y justo un pensamiento o doctrina (Gal. 6: 16; 2 Tim. 3: 16)” (Diccionario de Teología Fundamental, pp. 122, 123. Editora Voces y Santuario, edición de 1994).
Los libros inspirados, como expresión de la Palabra de Dios, forman el canon original, como regla de fe y doctrina. Son 39 de la Escritura Hebrea del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo Testamento, totalizando 66 libros canónicos que como verdades infalibles y eternas, poseen autoridad final.
Libros no inspirados. Algunas Biblias incluyen siete libros adicionales, extraídos de la “Biblia griega” o “Septuaginta”, traducida de la Biblia Hebrea al griego aproximadamente en el año 250 a. C. En esta ocasión, los traductores añadieron otros siete libros que no formaban parte de los libros inspirados de la Biblia Hebrea original. Estos siete libros son: Tobías, Judith, 1 Macabeos, 2 Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico y Baruc.
En aquella época Grecia dominaba el mundo, y fue el rey Ptolomeo Filadelfo, de Egipto, el que recomendó la traducción de la Biblia al griego, traducción que se llamó la “Septuaginta” o versión de los LXX. Probablemente, estos siete libros fueron añadidos a su pedido, en ese momento o posteriormente.
¿Por qué estos siete libros no deben ser aceptados como libros inspirados o canónicos?
1. Porque, como dice Frei Mauro Strabeli, “la Escritura del Antiguo, considerada como original, es la Biblia Hebrea, cuyos libros fueron aceptados como canónicos desde el comienzo, sin ninguna discusión” (Biblia, preguntas que el pueblo hace. Ediciones Paulinas, pp. 16).
2. Estos libros no fueron escritos por profetas, pues se originaron en una época de interrupción de la sucesión profética. Por eso, Flavio Josefo, el respetado historiador judío nacido por después de la muerte de Cristo, argumenta que sólo 22 libros son inspirados o divinos [i](Contra Apión, Libro I, p. 8, Buenos Aires, Acervo Cultural editores, 1961).
3. Según Josefo, el Canon del Antiguo Testamento, con 39 libros, fue cerrado entre el 465 y el 425 a. C. Y en el año 96 d.C., el Concilio judaico de Jamnia analizó los otros siete libros, pero los rechazó (Respuestas a aquellas preguntas. Editorial Candeias, p. 53).
4. Además de no formar parte del Canon Bíblico original, sólo fueron aceptados por la Iglesia Católica en el Concilio de Trento, el 8 de Abril de 1546, que los llamó deuterocanónicos. La iglesia los oficializó como un intento de detener la Reforma Protestante (Diccionario de Teología Fundamental, p. 124)
5. Los judíos, a quienes Dios confió en el pasado la custodia de las Escrituras y sus oráculos (Rom. 3: 2), “sólo aceptaban como inspirados el canon hebreo de 39 libros. Rechazan los siete tenidos como deuterocanónicos” (Biblia del Pontificio de Roma, p. 6)
6. Jesús y los apóstoles solo usaban los 39 libros originales, en las 1.378 citas del Antiguo Testamento que aparecen en el Nuevo Testamento, pero nunca citaron los siete libros. Por lo tanto Josefo estaba en lo cierto al afirmar: “Entre nosotros no hay multitud de libros que discrepen o disientan entre sí; sino solamente veintidós que con razón se consideran divinos” (Contra Apión, Libro I; p. 8).
7. La Iglesia Cristiana Primitiva los rechazó como inspirados o canónicos, permitiendo que sólo fueran leídos como libros de edificación histórica, pero no inspirada. (Manual Bíblico, p. 358)
8. Los Padres de la Iglesia, tales como Atanasio, Gregorio, Hilario, Rufino y Jerónimo, adoptaron el Canon de los 39 libros hebreos (La Biblia del Pontificio de Roma, p. 6)
9. Jerónimo, que tradujo La Biblia al latín, entre el 382 y el 404 d.C., la llamada Vulgata Latina, fue un defensor del Canon de 39 libros hebreos, y sólo tradujo el libro no inspirado de Tobías, por orden de los Obispos (Diccionario de Teología Fundamental, p. 124).
10. Esto libros enseñan errores doctrinarios e históricos como se indica a continuación.
Algunos errores enseñados por los siete libros no inspirados, que chocan frontalmente con los 66 libros canónicos de la Biblia.
1. La narración de un ángel mintiendo sobre su origen. (Tobías 5:1-19 cf. Isa. 63: 8; Oseas 4: 2).
2. Dice que de debe negar el pan al impío (Eclesiástico 12: 4- 6; Prov. 25: 21, 22).
3. Una mujer ayunando toda su vida. (Judith 8: 5, 6 cf. Mat. 4. 1, 2)
4. Dios le da una espada a Simón para matar siquemitas (Judith 9: 2 cf. Gen. 34: 30; 49: 5-7).
5. Quemar el hígado de un pez expulsa a los demonios (Tobías 6: 6- 8 cf. Hechos 16: 18)
6. Dar limosna purifica de pecado (Tobías 12: 9 cf. Ecle. 3: 30; 1 Ped. 1: 18, 19).
7. Nabucodonosor, fue rey de Asiria, en Nínive. (Judith 1: 1; cf. Dan. 1.1)
8. Honrar al padre trae el perdón de los pecados (Eclesiástico 3: 3 cf. 1 Ped. 1: 18, 19).
9. Enseña la magia y la superstición (Tobías 2. 9, 10; 6: 5- 8; 11: 7-16 cf. Stgo. 5: 14- 16; Deut. 18: 9- 14)
10. Antioco muere de tres maneras. (1 Macabeos 6: 16; 2 Macabeos 1: 16; 9: 28 cf. Isa. 63: 8; Mat. 5: 37)
11. Recomienda las ofrendas por los muertos (2 Macabeos 12: 42- 45; cf. Ecle. 9: 5, 6)
12. Enseña la existencia del purgatorio o inmortalidad del alma. (Sabiduría 3: 14 cf. 1 Juan 1: 7; Heb. 9: 27).
13. El suicidio es justificado y alabado (2 Macabeos 14: 41- 46 cf. Ex. 20: 13).
Tales errores y contradicciones revelan que estos siete libros no pasan la prueba de inspiración bíblica. En la página 6 de la Biblia del Pontificio de Roma, se dice: “La Iglesia acepta los libros de la Biblia como canónicos, no porque la iglesia les haya dado su aprobación o autoridad, ni sólo porque contienen la revelación sin mezcla de error, sino porque fueron escritos bajo la inspiración del Espíritu Santo, y tienen como autor al mismo Dios, y como tales fueron dados a su iglesia”.
Ante esta declaración, no podemos aceptar esos libros como inspirados y canónicos, porque fue precisamente la Iglesia Católica la que los aceptó como deuterocanónicos cuando, cuando como hemos visto por la cita anterior, ella misma reconoce que no es la iglesia la autoridad para calificar un libro como inspirado. Y si se argumenta que tales libros son inspirados, estaremos admitiendo que el Espíritu Santo tiene errores y contradicciones.
La prueba final de que estos siete libros no son inspirados es que sus autores nunca reclaman haber sido inspirados. El autor del libro de Macabeos además de afirmar que en su época no había profeta (1 Mac. 4: 46; 9: 27; 15: 38, 39), termina el libro confesando su incapacidad para exponerlo, y se disculpa con las siguientes palabras: “Si mi narración está imperfecta y mediocre, es que no pude hacerla mejor.” (2 Mac. 2. 24; 15: 38, 39). Jerónimo, el traductor de la Vulgata Latina, los llamó “apócrifos”, que significa ocultos, secretos, escondidos, no inspirados.
Estos siete libros tienen solamente valor histórico y literario. Por lo tanto, sólo debemos aceptar como inspirados los 66 libros canónicos, como regla de fe y doctrina (2 Ped. 1: 21)
[i] Josefo hablaba de 22 libros, pero aunque la cifra sea distinta de nuestros 39 libros, él se refería a los mismos contenidos, pues en aquel entonces los libros se agrupaban de distinta manera que hoy. Por ejemplo, a 1y 2 de Reyes se los conocía como un solo libros: El libro de los Reyes.
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